Estilo de “Management (Gestión) – Liderazgo

Liderazgo:

¿Qué tipo de liderazgo es apreciado?

A pesar de que la fuerza de las empresas japonesas arraiga en la fuerza “colectiva”, no quieren que exista un líder “absoluto”. Quieren que sea un “moderador” o un “arbitro”. Porque, en el estilo japonés, el liderazgo no es el sinónimo de tener “poder”, sino “responsabilidad”. Por eso, en el estilo japonés, exige al líder pensar en los intereses del resto de la organización antes y más allá de los de su equipo a la hora de tomar decisiones. Es decir, el líder toma decisiones no porque tiene el poder de decidir, sino porque tiene la responsabilidad de tomar decisiones para la organización de la que forma parte.

Mientras, las empresas españolas (occidentales) quieren un líder “destacado”. Quieren un líder “carismático”. Porque, en el estilo español (occidental), el liderazgo es el sinónimo de “poder” y está basado en la capacidad personal. Es decir, se convierte en el líder él que tiene conocimientos y experiencias para mandar a otros.

Por ejemplo, en las empresas españolas, el jefe suele ser el experto del área de la que se encarga de supervisar. Esta forma continua desde el jefe de equipo hasta incluso el nivel directivo. Sin embargo, en las empresas japonesas, el jefe no quiere decir que sea el experto del área (sección) de la que supervisa. Cada vez que suba el nivel organizativo, el jefe no tiene la especialización en el departamento o la división de la que se responsabiliza.

Estas diferencias pueden ser representadas por las letras “I” y “T”.

La letra “I” representa al empleado que sabe de un tema con profundidad, teniendo conocimientos y experiencias, es decir un experto del trabajo que desempeña. Si se observa la letra “I”, se puede comprender que está compuesta por una sola línea “vertical” y se puede alargar esa línea hacia abajo, como si se profundizara más. Mientras, la letra “T” representa al empleado que sabe más cosa que el trabajo que desempeña. Por eso, está compuesta por una línea “horizontal” y la otra “vertical” igual que la letra “I”, aunque su longitud es más corta. Con esta explicación, lo que quiero explicar es que en las empresas españoles (occidentales) se aprecia mucho la especialización del trabajo que desempeña. Un Jefe de Ventas tiene que ser el experto de Ventas con conocimientos y experiencias, más que el personal que está bajo su mando. De la misma manera, por ejemplo, un jefe de RRHH tiene que ser el experto de RRHH. Exigen los conocimientos y las experiencias profundas y abundantes del puesto que ocupa.

Sin embargo, en las empresas japonesas, no se exige tanto como en las españolas, pero se exige mucho al jefe una visión más amplia. En las empresas japonesas, aunque es preferible que tenga conocimientos y experiencias del puesto que ocupa, no será indispensable para ocupar el puesto del mando, si dispone de la capacidad y la habilidad de “moderador”, conociendo lo que más importante para la organización (empresa). Por consiguiente, una persona que trabajaba en Planificación puede ser el jefe de Ventas o una persona que trabaja en Control de Producción puede ser el jefe de RRHH, sin problema.

La ventaja del estilo japonés es que el jefe no tomará decisiones “egoístas” solo pensando en su puesto, sino, a la hora de tomar sus decisiones, pensará en otros y en el bien de toda la organización. También, como no es el conocedor profundo del trabajo de que se encarga, se apoyará mucho en el personal de su equipo. Escuchará mucho sus opiniones y tratará de consensuar siempre la decisión que tome.

En el caso del estilo español (occidental), como el jefe es el que más conoce y tiene experiencias, no suele escuchar a su gente del equipo a la hora de tramar su decisión, puesto que él cree saber qué es lo mejor para su trabajo. Además, no suele ceder fácilmente su decisión ante los intereses de otros equipos, porque no sabe valorarlos y evaluarlos al nivel empresarial si no es el alto directivo. Solo defenderá su interés hasta que su superior dicte su decisión.

También, se puede decir que el estilo japonés de “liderazgo” hace que los miembros del equipo se desarrollen (crezcan) “personalmente” más. Porque su jefe siempre contaría con ellos a la hora de tomar decisiones y ellos verían cómo se formaría una decisión. Pero el estilo español (occidental), como el jefe toma decisiones por sí mismo, los miembros de equipo no tendrían la ocasión de conocer (experimentar) el proceso de la toma de decisión, aunque ellos dieran toda la información necesaria para hacerlo.

Para conseguir este efecto, se sacrifica la especialización y se hace rotar a sus mandos con frecuencia en las empresas japonesas. Así, los jefes conocerán muchos y distintos sititos de la organización (empresa) y acumularán la base del conocimiento y la experiencia para tomar decisiones para la organización, aunque la rotación frecuente del puesto no les deje acumular los conocimientos y las experiencias profundas del puesto o del trabajo.

Pero debo admitir que existe un riesgo muy “alto y peligroso” si se aplica la rotación de los mandos aquí tal como se realiza en Japón sin tener en cuenta la importancia de la especialización en la cultura española (occidental). Profundizaremos este punto en otra ocasión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.