Trabajar con los japoneses (empresas japonesas): 2ª Parte

El segundo punto y, quizás, el motivo más “verdadero” de mi recomendación se basa en la diferencia “cultural y personal” que existe entre los españoles y los japoneses (cómo es un japonés y cómo es un español). Es un tema muy interesante para profundizar. Pero, para poder desarrollar y ofrecerle mis argumentos, necesitaré un espacio muy amplio y extenso. Por eso, buscaré otra ocasión y hoy me limito a mencionar lo más básico de la diferencia existente.

Por favor, observen los “dos” dibujos abajo indicados. A las personas que han leído mi blog anterior titulado “Estilo de management”, los dibujos les pueden ser familiares. Porque usé los mismos dibujos para explicar las diferencias existentes entre una empresa española y una japonesa. Una empresa es un reflejo de una sociedad y una sociedad es un reflejo de las “personas” que componen la sociedad.

Veamos los dibujos. El dibujo izquierdo representa el corazón de un japonés y nos enseña cómo es el japonés.

Como puede observar, están dibujados “dos” círculos sobrepuestos uno encima de otro. El círculo exterior está trazado por una línea gruesa y continua y el interior por otra no tan gruesa y descontinua. Las “dos” líneas representan los muros que impiden que se acerque al núcleo del corazón, es decir, a la “intimidad personal” (el centro de los círculos). Se interpreta que el grosor y la continuidad de las líneas indican la “firmeza” de los muros, es decir, la dificultad de atravesar.

En el dibujo del corazón de un japonés, hay un muro firme en el exterior del corazón. Es muy duro de traspasar porque la línea es gruesa y continua. Sin embargo, como puede observar también, el muro interior que directamente protege el núcleo del corazón está trazado por una línea no tan gruesa (fina) como la del exterior y descontinua, aunque la línea es bastante nítida. Es decir, por ser la línea discontinuada y tener agujeros donde se puede entrar dentro, el muro interior será más fácil de penetrar y traspasar.

Ahora, vamos a ver el dibujo derecho que representa el corazón de un español. Nos enseña cómo es el español (u occidental en general).

Igual que el corazón de un japonés, están dibujados los “dos” círculos sobrepuestos uno encima de otro, pero de manera muy diferente. El círculo exterior está trazado por una línea fina y discontinua. Se puede decir que está trazado por puntos finos con múltiples agujeros. Al contrario, e igual que el círculo exterior del corazón de un japonés, lo interior está trazado por una línea gruesa y continua. Por consiguiente, usando las mismas reglas anteriormente explicadas, se puede decir que el muro exterior es muy fácil de traspasar, pero el muro segundo es muy difícil de traspasar.

Esto explica por qué un español suele buscar un ambiente “amigable” y quiere crear ese ambiente con su humor “alegre” y su postura “franca” en un encuentro. Un español no tiene un muro exterior fuerte como lo tiene un japonés y ofrece el espacio para que otros entren en su corazón exterior. Se siente cómodo de esta manera.

Pero como es fácil de entender, un japonés tiene un muro exterior muy fuerte y no ofrece ningún espacio para que otros entren en su corazón exterior. Por eso, Ud. debe ser “prudente” y evitar un exceso de “cordialidad” a la primera instancia. Debe esperar el reconocimiento y el ofrecimiento del japonés para entrar en su corazón exterior. Si no, su comportamiento motivado por el afán de la “cordialidad” equivocada hará el muro muy grueso y fuerte. Ese reconocimiento y ofrecimiento vendrá cuando un japonés encuentre algo que hace sentirse en “común”. Por ejemplo, es cuando aprecie su respeto a la cultura japonesa, cuando reconozca su esfuerzo de hablar el idioma “japonés”, o cuando sepa que Ud. pertenezca a las mismas escuelas o empresas, o cuando comparta el mismo hobby o gustos, etc. Por eso, debe esperar y dar al japonés el tiempo y la iniciativa para abrir su corazón exterior. No es aconsejable que Ud. intente abrir el agujero en el muro. Sería un gran error, además de no poder hacerlo aunque Ud. tenga “fuerza”.

Por consiguiente, en la reunión con los japoneses, aunque le parezca “frío y muy burocrático”, haga a los japoneses sentarse cuanto antes en la mesa de la reunión y empiece a hablar del tema de reunión. Es la mejorar manera de llevar la reunión.

Y después, al final del encuentro, o cuando el tema de la reunión haya llegado casi a su conclusión, debería demostrar su humor “alegre” y su postura “franca”, incluso hablando de algo diferente del tema de la reunión, para que los japoneses librados de la tensión de la reunión encuentren algo “común” en Ud. De esta manera, Ud. ganará el reconocimiento y el ofrecimiento de los japoneses. Una vez establecida esta relación (entrar en su corazón exterior), es muy fácil penetrar el muro segundo que conduce al núcleo del corazón.

Espero que sirva esta guía para su encuentro con los japoneses.

En otra ocasión, hablaremos de otras dudas sobre cómo tratar a los japoneses.

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